Como ya hemos comentado con algunos de vosotros la Escuela Infantil Nubes desarrolla un amplio programa de aprendizaje para todos sus alumnos, que denominamos “Programa de estimulación multisensorial”. No se trata de algo completamente novedoso ya que muchas de las actividades que vamos a realizar ya se desarrollaban de una u otra manera. Lo que lo hace nuevo es el hecho de “sistematizarlo”, organizarlo en actividades concretas, dirigidas. El programa general pretende conseguir el máximo desarrollo posible, tanto a nivel cognitivo como afectivo y social, de todos nuestros alumnos.

Intentaremos aquí daros algunos esbozos del mismo, así como algunas de las pautas que vosotros como padres nos gustaría que reforzarais en vuestros hijos.

El programa se divide en dos partes, una será la que aplicaremos a los alumnos de 4 a 18 meses y otra la aplicada a los alumnos de 18 en adelante. Aquí trataremos la primera.

De 4 a 18 meses:

El método multisensorial propiamente dicho se debe a la doctora María Montessori (conocida por lo menos por el colegio que lleva su nombre), médica y pedagoga italiana. Montessori basa su método en la teoría de que la acción precede al pensamiento. Se parte de los movimientos, las percepciones y las experiencias para luego llegar a las ideas, palabras y por fin la elaboración de conceptos, al pensamiento.

Estimulación-Sensorial-del-bebe-hasta-los-18-meses

El programa se basa en algunos programas de estimulación de diferentes autores: Jean Ayres (con su teoría de la integración sensorial), Glenn Doman (con su programa de estimulación cerebral), el método snoezelen (método holandés de aulas multisensoriales), método estitsológico, Montessori, Gadner… No vamos a abrumaros explicando detalladamente cada uno de estos programas, pero si daros algunos esbozos de los mismos.

Muchos de ellos, como el método Snoezelen, surgieron para dar respuesta a las necesidades de personas con discapacidad física. Ya en los años 30 el catedrático en neurología Temple Fay demostró que a través de la estimulación multisensorial (vista, oído y tacto principalmente) es posible establecer conexiones cerebrales que se hubieran perdido a causa de una lesión cerebral, siempre antes de los 7 años del individuo. Así surgió en Filadelphia el Instituto para el Desarrollo del Potencial Humano, bajo la dirección de Glenn Doman, discípulo de Fay.

Cuando nacemos ya tenemos todas las neuronas de las que dispondremos a lo largo de toda nuestra vida. Unos tendremos más y otros menos, como marca nuestro correspondiente código genético. Pero será desde el nacimiento y hasta los 7 años cuando esas neuronas crezcan de tamaño y se realicen mayor o menor número de conexiones entre ellas. Y esto si es algo que vendrá determinado, no por la capacidad genética, sino por la estimulación que recibamos. Un niño que parta genéticamente con gran cantidad de neuronas logrará menos objetivos en su vida que otro que tenga menos pero que haya desarrollado muchas más conexiones neuronales entre ellas. Pongamos el caso de la informática que de forma muy gráfica podría servirnos de comparativa. Podemos tener el ordenador más maravilloso del mundo, el de mayor capacidad, el de última generación. Pero si a ese ordenador no se le añaden los programas adecuados y el que lo utiliza no tiene la formación adecuada, apenas se logrará nada con él.

No se trata pues de crear pequeños genios, sino de intentar sacar de cada uno de nuestros niños el máximo potencial que su cerebro le permita. Desde este punto de vista es muy importante reseñar que no va a existir ningún tipo de evaluación sobre los aprendizajes ofertados. Sabemos –y así tiene que ser-, que las reacciones de cada niño a los diferentes estímulos, serán diferentes.

Concretando más nuestras propuestas, hemos creado unas aulas equipadas con una serie de elementos que nos permitan asemejarlas a las aulas multisensoriales del método Snoezelen. En un ambiente de luz tenue y música relajante utilizaremos una serie de elementos multisensoriales: paneles de luz, elementos luminosos, colchonetas, tapices de texturas, piscina de bolas, micrófono distorsionador de voz, elementos visuales atractivos y estimulantes, masaje corporal, identificación de olores, proyector de imágenes, murales de estimulación visual, estimulación auditiva. La educadora y el auxiliar irán haciendo pasar a cada alumno por cada uno de los estímulos indicados, acompañándoles en su disfrute y guiándoles en cada uno de sus descubrimientos.

Dentro del desarrollo multisensorial hemos pretendido dar una mayor importancia o fomentar más aquellos sentidos que en nuestra sociedad se encuentran “menos” potenciados, como son el del oído y el tacto. Nuestros hijos se encuentran rodeados de todo tipo de estímulos visuales, vivimos en la era de la imagen, pero olvidamos un sentido muy importante, el oído. Nuestra sociedad también es muy ruidosa, pero eso no estimula nuestro sentido, más bien lo atrofia y nos estresa. Todos hemos experimentado como nuestros niños se calman al escuchar música por ejemplo de Mozart, Bach o Vivaldi. El motivo es que esa música está estructurada de manera casi matemática, rítmica, y ayuda al cerebro a desconectarse de la realidad que el niño siente (hambre, frío…) y a concentrarse en esos ritmos sencillos y repetitivos. Algo semejante habréis observado que ocurre con los ruidos monótonos del hogar, lavadora, secadora… además este tipo de música estimula los procesos lógicos y analíticos del cerebro. Tendremos que recurrir a otro tipo de música, la del período impresionista, para estimular la creatividad, la imaginación y la fantasía, con autores como Debussy, Ravel o Manuel de Falla. Para conseguir un desarrollo completo de ambas partes del cerebro es importante combinar ambos tipos de música. Estudios realizados demuestran que las frecuencias agudas dan energía al cerebro y las frecuencias graves la absorben. Esto se observa por ejemplo en alguien que escuche rock que tiende a moverse para conseguir la energía que las frecuencias graves le están quitando.

Estimulación-Sensorial-del-bebe-hasta-los-18-meses en NUBES

Por último nuestro pequeños también participarán de los bits de inteligencia en inglés, así como de estimulación auditiva en este idioma. En los bits de inteligencia, a pesar de conjugar el estímulo visual y el auditivo, daremos prioridad a este último, dejando para los próximos cursos el visual como refuerzo.

En cuanto a la justificación para este tipo de aprendizajes sabemos que las conexiones entre las células nerviosas responsables de dar significado a los fonemas son tremendamente flexibles en la infancia y mucho más rígidas en edades posteriores. La razón por la que cuesta tanto aprender un idioma a la edad adulta es que esas conexiones se han adaptado a las frecuencias de sonido propias de la lengua materna. El español se expresa en una frecuencia de sonidos próxima a los 300 hertzios mientras que el inglés lo hace a unos 1.200. Si acostumbramos a los niños a escuchar diferentes gamas sonoras relacionadas con distintos idiomas desde muy pequeños, su capacidad para aprender leguas diferentes aumentará

En la puesta en práctica de este programa los padres sois una parte fundamental. Pretendemos implicaros en el proceso de aprendizaje que vuestros hijos lleven a cabo, por lo que os mandaremos tareas para realizar con ellos y os mantendremos informados de lo que se hace aquí para que lo reforcéis con ellos en casa. La educación de los niños a estas edades debe ser para ellos un todo. No puede existir un corte brusco entre lo que el niño vea y realice en la Escuela y en casa. Queremos igualmente que vosotros nos hagáis partícipes de las reacciones que observáis en vuestros hijos, tanto positivas como negativas.

También queremos reseñar que el desarrollo intelectual del niño se encuentra dentro de su desarrollo global y que es algo que no debemos olvidar. Por ejemplo, prestando especial atención a sus hábitos de sueño y alimentación. El sueño tiene cuatro funciones vitales:

  • Función reparadora y de descanso fisiológico.
  • Sincronización hormonal.
  • Crecimiento.
  • Activación de la memoria: en la fase de sueño REM, posterior a la fase profunda y que precede al despertar se   ha observado que el cerebro se activa, mientras que el cuerpo entra en atonía muscular. La actividad cerebral de esta fase es igual a la del estado de vigilia. Por ello, al estudiarla se ha llegado a la conclusión, con estudios en cobayas, de que en la fase de sueño REM el cerebro procesa y guarda en su disco duro toda la información que almacena durante el día. “Noche dormida, lección aprendida”. Si un niño no duerme las horas que debe su cerebro se olvidará de guardar en su memoria todo lo que ha aprendido durante el día y dejará de poner en hora su sistema hormonal.