Carlitos tenía casi siete mesecitos cuando tocamos la puerta de Nubes por primera vez.

Esta mañana la hemos vuelto a tocar, como cada día, y nos han recibido con el mismo cariño de siempre, porque nuestro camino no es ir de casa al cole, es ir de casa a casa.

Todos los días nos quedamos con la tranquilidad de saber que nuestro hijo está en las mejores manos que hemos podido encontrar, y no es un cumplido, son muchos los detalles y los motivos.